José Luis Jara
En la Universidad de Sonora existen 130 maestros que ya cumplieron 30 años trabajando. Todos ellos tienen las bases para jubilarse de la casa de estudios y abrir la cancha para las nuevas generaciones de académicos.
Sin embargo, los trabajadores académicos no han dado el paso de la jubilación en la Unison, porque consideran que no existen las condiciones favorables para ello. Y prefieren seguir trabajando y esperar a que mejoren las condiciones.
Sergio Barraza, secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora, sacó a relucir esa información, luego de informar que ayer firmaron el convenio para que se cumplan los acuerdos que tuvieron, STAUS y Universidad, en la revisión salarial que celebraron el 3 de abril.
Este documentó se depositó ayer mismo en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, para iniciar el proceso formal del cumplimiento de los acuerdos que llevaron a conjurar la huelga por parte de los maestros universitarios.
En términos generales, Sergio Barraza dijo que los acuerdos concretos son: el aumento salarial del 4.25%, el aumento del 1.2% en prestaciones de monto fijo, estímulos para maestro de asignatura, el incremento a la póliza de gastos para servicios médicos mayores, la formación de un fondo de estímulo a la jubilación y el proceso de regularización de plazas de maestros que ya tienen más de 10 años de trabajar para diferentes escuelas de la Universidad.
El caso de los maestros jubilados, el problema se presenta en 130 casos de maestros que ya tienen más de 30 años trabajando para la Universidad.
Barraza dijo que este grupo de maestros no han tenido las condiciones favorables para jubilarse. Por ello, en esta revisión se acordó formar una comisión que impulse un plan de jubilación, el cual estará basado en un fondo de estímulo para la jubilación.
La política que se aplicará, dijo, será para darles preferencia a los profesores que muestren más dificultad para cumplir con su trabajo.
De acuerdo al convenio, la universidad y el sindicato tienen hasta 10 días hábiles para instalar la comisión mixta. Y aunque sólo tienen recursos de 3 millones de pesos, con el cual es imposible resolver el problema general, consideró de viable iniciar con este trabajo, antes de que se convierta en un problema sin solución.
De acuerdo a este convenio, abundó el dirigente sindical, entre el sindicato y las autoridades universitarias se acordó un plan para regularizar el problema de los maestros que tienen más de diez años trabajando para la institución.
Este programa de regularización –abundó- ya inició en la casa de estudios, pero todavía faltarán entre cien y 150 profesores que requieren solución a este problema.
Otro de los aspectos que celebró Sergio Barraza es que se reconoció que la reforma al Estatuto del Personal Académico de la universidad, debe ser bilateral, un acuerdo entre el sindicato y las autoridades universitarias.
En este rubro, se estableció un plazo para realizar una amplia consulta, donde se establezcan los compromisos y las propuestas que se presentarán al Colegio Académico de la Universidad.
También se acordó proponerle a las autoridades del ISSSTESON reiniciar las pláticas para que este instituto ofrezca buen servicio a los derechohabientes universitarios.