lunes, 11 de agosto de 2008

Sin condiciones para jubilarse en Unison


José Luis Jara

En la Universidad de Sonora existen 130 maestros que ya cumplieron 30 años trabajando. Todos ellos tienen las bases para jubilarse de la casa de estudios y abrir la cancha para las nuevas generaciones de académicos.
Sin embargo, los trabajadores académicos no han dado el paso de la jubilación en la Unison, porque consideran que no existen las condiciones favorables para ello. Y prefieren seguir trabajando y esperar a que mejoren las condiciones.
Sergio Barraza, secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora, sacó a relucir esa información, luego de informar que ayer firmaron el convenio para que se cumplan los acuerdos que tuvieron, STAUS y Universidad, en la revisión salarial que celebraron el 3 de abril.
Este documentó se depositó ayer mismo en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, para iniciar el proceso formal del cumplimiento de los acuerdos que llevaron a conjurar la huelga por parte de los maestros universitarios.
En términos generales, Sergio Barraza dijo que los acuerdos concretos son: el aumento salarial del 4.25%, el aumento del 1.2% en prestaciones de monto fijo, estímulos para maestro de asignatura, el incremento a la póliza de gastos para servicios médicos mayores, la formación de un fondo de estímulo a la jubilación y el proceso de regularización de plazas de maestros que ya tienen más de 10 años de trabajar para diferentes escuelas de la Universidad.
El caso de los maestros jubilados, el problema se presenta en 130 casos de maestros que ya tienen más de 30 años trabajando para la Universidad.
Barraza dijo que este grupo de maestros no han tenido las condiciones favorables para jubilarse. Por ello, en esta revisión se acordó formar una comisión que impulse un plan de jubilación, el cual estará basado en un fondo de estímulo para la jubilación.
La política que se aplicará, dijo, será para darles preferencia a los profesores que muestren más dificultad para cumplir con su trabajo.
De acuerdo al convenio, la universidad y el sindicato tienen hasta 10 días hábiles para instalar la comisión mixta. Y aunque sólo tienen recursos de 3 millones de pesos, con el cual es imposible resolver el problema general, consideró de viable iniciar con este trabajo, antes de que se convierta en un problema sin solución.
De acuerdo a este convenio, abundó el dirigente sindical, entre el sindicato y las autoridades universitarias se acordó un plan para regularizar el problema de los maestros que tienen más de diez años trabajando para la institución.
Este programa de regularización –abundó- ya inició en la casa de estudios, pero todavía faltarán entre cien y 150 profesores que requieren solución a este problema.
Otro de los aspectos que celebró Sergio Barraza es que se reconoció que la reforma al Estatuto del Personal Académico de la universidad, debe ser bilateral, un acuerdo entre el sindicato y las autoridades universitarias.
En este rubro, se estableció un plazo para realizar una amplia consulta, donde se establezcan los compromisos y las propuestas que se presentarán al Colegio Académico de la Universidad.
También se acordó proponerle a las autoridades del ISSSTESON reiniciar las pláticas para que este instituto ofrezca buen servicio a los derechohabientes universitarios.

Por fin, luz al final del túnel


Acepta STEUS ofrecimiento, pero con 100% de salarios caídos


José Luis Jara

Por fin, después de 19 días de dimes y diretes sobre si es legal o ilegal la huelga del STEUS en la Universidad de Sonora, ayer iniciaron las negociaciones entre las autoridades de esta casa de estudios y la dirigencia sindical, con lo que se empieza a ver luz al final del túnel y, con ello, nace la esperanza de que el conflicto laboral llegue pronto a su conclusión.
Desde la mañana de ayer, extraoficialmente se informó que la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez, se reunió con el rector Pedro Ortega y presumiblemente con el secretario de gobierno Roberto Rubial Astiazarán.
En esa reunión, se dijo, las autoridades universitarias hicieron un ofrecimiento de otorgar 4.2% de aumento salarial e integran los demás ofrecimientos en prestaciones, a la despensa, con lo que los trabajadores universitarios obtendrían un aumento de 4.4% para su despensa.
Sólo que en esa propuesta, las autoridades universitarias supuestamente ofrecieron el 50% de los salarios caídos.
Este punto se llevó a discusión a la asamblea permanente que tiene el STEUS, donde el acuerdo al que se llegó fue el de supuestamente aceptar todos esos ofrecimientos pero que se les entregue el 100% de los salarios caídos y el sindicato levantaría la huelga.
La asamblea concluyó poco antes de las tres de la tarde. La posibilidad de llegar a un acuerdo, devolvió las esperanzas por encontrar la solución.
Dorotea Razcón dijo que este acuerdo de la asamblea se les presentaría a las autoridades universitarias. Para ello, dijo, iniciaría la búsqueda del contacto con el rector de la casa de estudios.
Sin embargo, hasta el cierre de edición, no se habían dado a conocer los resultados de esa negociación.
En tanto, las guardias del STEUS en la Universidad se mantienen en sus puestos, se reforzó la vigilancia.

Acepta rector dialogar

Por otra parte, los maestros universitarios agrupados en el STAUS y estudiantes de la casa de estudios acordaron convocar al rector de la Universidad, Pedro Ortega y a la secretaria general del STEUS, Dorotea Razcón a un encuentro con los estudiantes.
Al decir de Sergio Barraza, del STAUS, existe buen ánimo del rector para presentarse a dialogar con el STEUS, los maestros y estudiantes en una reunión a celebrarse hoy.
Sergio Barraza dijo que el rector se comunicó con él para decirle que aceptó la invitación y que estaría en la mesa de diálogo a la hora que se le indique.

Rechazan estudiantes violencia

La huelga en la Universidad de Sonora ha provocado diferentes reacciones, entre las que se encuentra una invitación que se está haciendo a través de Internet, donde se plantea a los estudiantes realizar una protesta, como tomar calles, para exigir el fin del conflicto.
Ante ello, el grupo de estudiantes que se encuentra en plantón en la Plaza Emiliana de Zubeldía dejaron clara su postura: “Nuestra postura es de imparcialidad y reiteramos nuestro rechazo a cualquier acción violenta proveniente de quien sea. Por la gravedad del conflicto consideramos importante la responsabilidad en las declaraciones emitidas por parte de las autoridades y medios de comunicación, ya que generan un clima de incertidumbre que puede desencadenar actos lamentables”.
Los alumnos informaron que “seguiremos en el plantón hasta que lo consideremos necesario y al mismo tiempo realizaremos actividades culturales, como brigadas de salud, proyección de películas, asesorías, exposiciones y lo que la comunidad estudiantil desee aportar para enriquecer este movimiento”.

Se unen maestros y estudiantes


José Luis Jara

Maestros y estudiantes universitarios decidieron unir esfuerzos para ofrecerse como intermediadotes en el conflicto de huelga de la Universidad de Sonora.
El secretario general del STAUS, Sergio Barraza, se reunió con los alumnos que demandan el regreso a clases pero sin violencia. Entre ellos acordaron unirse a los maestros de la casa de estudios, y llamar a las partes en el conflicto para que resuelvan el problema a través del diálogo, no el enfrentamiento ni la provocación.
Sergio Barraza consideró que el rector debe priorizar el diálogo con el STEUS, porque con advertencias y ultimátum se va a polarizar el conflicto.
Los alumnos de la universidad se reunieron con el dirigente del STAUS, para impulsar la propuesta de servir de puentes o mediadores del conflicto.
“Buscamos establecer las condiciones para que funcione una mesa de negociación conformada por las partes en el conflicto”, señaló.
Obviamente, dijo, los maestros y estudiantes tienen claro que se requiere la voluntad de las partes para que puedan intervenir a nivel de mediadores. No es a la fuerza, únicamente los maestros retomaron la propuesta de los estudiantes para ofrecerse como mediadores para regresar a clases sin necesidad de violencia.
Sergio Barraza le entregó ayer a Dorotea Razcón un cheque por alrededor de 70 mil pesos para apoyar el movimiento de huelga. “Esto lo hacemos en un marco solidario y porque consideramos que son justas las demandas laborales”.
Ello no se opone al ofrecimiento de los maestros a ser mediadores en el conflicto. Como universitarios debemos mostrar madurez porque si la huelga se prolonga demasiado, perdemos todos, pierde la universidad, pierde el sindicato y pierden los estudiantes.
El ambiente de huelga en la universidad se vivió ayer como la tensa calma que se genera después de una jornada de mareas altas. Después de que STEUS rechazó entregar las instalaciones cuando venció el plazo que dieron las autoridades universitarias, todos esperaron una reacción de las autoridades. Como en el juego de ajedrez, donde los jugadores alternan las movidas de sus piezas.

Detienen a trabajador


José Luis Jara

José Manuel Manzo se encuentra indignado.
Fue secuestrado el pasado sábado por dos desconocidos, quienes lo golpearon, lo navajearon después de que fue levantada por fuera de la Universidad de Sonora.
Después de eso, interpuso una denuncia ante la agencia de ministerio público, para que la Policía Estatal Investigadora se pusiera a trabajar en su caso, pero el tiro le salió por la culata.
Lejos de que estos agentes policíacos indagaran los hechos, le indagaron a Manzo sus antecedentes y le sacaron a flote unos antecedentes penales.
Más que todo, por eso se encontraba indignado, porque a su decir, la PEI trató de ponerlo ante la opinión pública como un delincuente, cuando en realidad se trata del secuestro de un líder sindical, presidente de la Comisión Revisora y trabajador universitario.
“No soy delincuente, sólo estamos en lucha y con eso nos quieren intimidar”.
En entrevista que se le hizo a Manzo, consideró que el rector Pedro Ortega es el culpable de este atentado, porque él se encuentra en actitud provocadora. Se niega a dialogar con el STEUS y alienta a una corriente de trabajadores apegada a sus intereses.
Indignado en la entrevista, José Manuel Manzo mostró una constancia de la Procuraduría General de Justicia del Estado. En ella se hace constar “que habiéndose realizado una búsqueda minuciosa en los archivos nominales y banco de datos automatizados no se encontraron consignaciones, procesos o sentencias relacionadas con la persona de nombre: C. Manzo Valencia José Manuel”.
Esta constancia de no antecedentes penales está firmada por el doctor Noé Muñoz Navarro, que firma como Director General de Servicios Periciales y tiene el folio 110102.
Con este documento, Manzó Valencia consideró que quedan aclaradas las dudas. Lo sospechoso de este asunto, dijo, es la prontitud con que actuó la PEI de contra de un dirigente social.
De 46 años, Manzo Valencia tiene laborando en la Universidad de Sonora, por más de 26 años. Siempre se le consideró como uno de los más críticos del ex dirigente del STEUS. Ha recibido amenazas en otras ocasiones porque sus observaciones incomodaron a la ex dirigencia sindical.
Él no cree que la agresión venga de entre los trabajadores universitarios, sino de fuera, porque le advirtieron que si no paraban la huelga, seguía la secretaria general del STEUS, Dorotea Razcón.

Peligro de prolongación de huelga


José Luis Jara


Más de 200 alumnos de la Universidad de Sonora se congregaron en la Plaza Emiliana de Zubeldía para exigir el regreso a clases en esta casa de estudios.
Ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue hasta el 8 de mayo, los alumnos acordaron reforzar la convocatoria a los estudiantes. Este jueves se volverán a reunir en la Plaza Zubeldía para exigirle al rector y al STEUS se pongan de acuerdo para resolver el conflicto de huelga.
Para ello es necesario que el rector Pedro Ortega y la dirigencia del STEUS, se pongan de acuerdo en el pliego petitorio para que se levante la huelga, que tiene paralizada a la institución por 13 días.
Las pérdidas han sido considerables. Para los estudiantes se encuentra el peligro la pérdida del semestre.
Se reunieron alumnos de las diferentes carreras, bajo el interés de exigir a las partes que tengan la capacidad de ponerse de acuerdo.
A la reunión habían invitado al rector Pedro Ortega y a la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez, para que se reunieran con los estudiantes con el espíritu de buscar una salida inmediata a la huelga en la casa de estudios.
Desde que unos alumnos improvisaban un lugar para conectar un par de bocinas caseras, les llegó el rumor de que el Juzgado Primero de Distrito había declarado ilegal la huelga del STEUS.
De esta instancia, se esperaba en esos momentos un resultado sobre el amparo que interpuso el STEUS contra la Junta Local de Conciliación y Arbitraje porque esta dependencia resolvió “archivar” el expediente del emplazamiento a huelga.
Eran las 10 de la mañana cuando iniciaron la reunión. El termómetro advertía desde esa hora que el calor iba a ser una constante mientras estuviera el sol firme. Eran 26 grados centígrados. Empezaba el calorcito como empezaba a llegar alumnos de las diferentes carreras.

¿Quién tiene el teléfono del rector?

La reunión inició y la pregunta que se hizo fue ¿Dónde está el rector y Dorotea?
A ellos habían invitado para que hablaran directamente con los estudiantes. Pero ninguno se presentó y los rumores empezaron a correr.
Háblenle por teléfono, dijo una muchacha. ¿Quién tiene el teléfono del rector?
El micrófono se dejó abierto, para que se expresara el que quisiera hacerlo. Un estudiante de medicina lamentó que con esta huelga, no sólo el semestre corre el riesgo de perder, sino también el año que debe ofrecer en su servicio al concluir la carrera.
Se propuso ahí mismo que se recogieran firmas para respaldar una carta que dirigirían al rector de la Universidad y a la dirigente del STEUS. Otros empezaron a radicalizar las posturas y sugirieron que se tomara las calles, que se interrumpiera el tráfico de la calle Rosales y Luis Encinas. “Tomemos las calles hasta que se presenten aquí”, grito.
Otros demandaron una manifestación. Todos dijeron que sí y se lanzaron a tomar las calles.
En eso, otro alumno universitario soltó un borrego, con el que se fueron con la finta: “Pedro Ortega y Dorotea Razcón están en el juzgado”. No la pensaron mucho, reaccionaron espontáneamente y decidieron irse al juzgado. En el trayecto, los alumnos se fueron gritando consignas y firmando una carta que les entregarían a estos dos personajes.
Las consignas que corearon los alumnos marcaron el compás de la manifestación. “Unison escucha, tus hijos están en la lucha”; “STEUS, rector queremos solución”.
Tomaron por la calle Rosales y dieron vuelta rumbo al juzgado. Al llegar a palacio de gobierno, un alumno grito con un megáfono: “Gritemos para que nos escuche el gobernador”. Y de inmediato se subió el volumen de las consignas: “Queremos clases, queremos clases, queremos clases…”
La manifestación siguió hasta el Poder Judicial de la Federación, porque ahí se encuentra la oficina del Juzgado Primero de Distrito. Los alumnos llegaron con la idea de que el rector y Dorotea Razcón ahí se encontraba. Pero al querer entrar al edificio de los juzgados federales, los vigilantes les impidieron el paso, hasta que los alumnos lograron negociar que entrara una comisión. Una comisión que fue a perder el tiempo, dijeron unos alumnos, porque a final de cuentas ni se encontraba el rector y la dirigente del STEUS, ni les permitieron ver el expediente del conflicto laboral.
“Patrás los filders”, dijo otro. Y todos, sin que nadie aplicara su plan fuga, regresaron en manifestación a la Plaza Emiliana de Zubeldía.
El calor ya andaba en los 36 grados, los alumnos decidieron ir a la Universidad para entregarle la carta a Dorotea Razcón. Ahí mismo, la dirigente sindical los invitó a reunirse en el Teatro Emiliana de Zubeldía. Ahí les informó del punto de vista del STEUS y les entregó el expediente del emplazamiento a huelga.
Los alumnos le dijeron que respetaban sus demandas, pero subrayaron que el interés de ellos es que lleguen a un acuerdo y se solucione el conflicto laboral. Ellos quieren clases y le demandaron que se sentara a negociar. Lo mismo, dijeron, demandaron al rector, pero a Pedro Ortega no lo pudieron ver.

La huelga sigue

En tanto, la secretaria general del STEUS, informó que celebraron una asamblea general donde analizaron los resultados del Juez Primero de Distrito y un oficio que les envió el rector Pedro Ortega mediante el cual les plantea que entreguen las instalaciones.
De acuerdo al oficio del rector, el juez dictó la resolución en la que supuestamente negó la suspensión definitiva de los actos reclamados por el sindicato, consistente en el archivo del expediente de huelga y el requerimiento para que los trabajadores regrese a clases.
Dorotea Razcón dijo que el acuerdo sindical es que el rector no es un tribunal, ni juez para exigir las instalaciones.
Al decir de la líder sindical “todo vuelve a quedar como estaba” en este conflicto laboral, porque el juez no otorgó suspensión definitiva, porque la Universidad Perdió la oportunidad de interponer el recurso de inexistencia de huelga. Al no haber esta demanda, el juez no dio la suspensión definitiva y el caso sigue “como estaba”. Hasta el 8 de mayo se celebrará una audiencia constitucional donde se resolvería en definitiva el caso.
Los trabajadores decidieron seguir en la huelga y dejaron claro que una propuesta razonable para iniciar la negociación es el caso de la despensa y la rezonificación salarial.

El tiro por la culata


José Luis Jara


Si el rector de la Universidad de Sonora esperaba que hoy a las seis de la tarde, el STEUS entregaría las instalaciones, sencillamente se va a quedar con las ganas porque los integrantes de este sindicato, que tiene en huelga a la casa e estudios desde el pasado 3 de abril, decidieron reforzar su movimiento debido a la agresión que sufrió el presidente de la comisión revisora, José Manuel Manzo Valencia.
El sábado pasado, Pedro Ortega advirtió al sindicato que “ha decidido sostener sus propuestas económicas, hasta la 18:00 horas de este 21 de abril”. Esta fue la respuesta que dieron luego de que el sindicato rechazó la propuesta que le hicieron para resolver el conflicto de huelga.
Sin embargo, este domingo, a eso de las 10 de la mañana, el presidente de la Comisión Revisora del sindicato, supuestamente fue secuestrado por un par de sujetos. Se trata de José Manuel Manzo Valencia, quien denunció que fue secuestrado y navajeado en un carro negro.
Los hechos ocurrieron momentos antes de que la comisión negociadora y el comité ejecutivo del STEUS se reunieran con el fin de preparar las propuestas que llevaría a la asamblea general que tenían planeada para las 12 horas de ayer.
Manzo Valencia quiso aprovechar el tiempo que faltaba para la reunión de la dirigencia sindical para ir a entregar la invitación a la asamblea general del STEUS. Y cuando caminaba por rumbo a las escuelas de medicina, por el bulevar Luis Donaldo Colosio, lo alcanzaron unos sujetos que le salieron al paso. Uno de ellos lo agarró del cuello y lo aventó al interior de un carro negro.
De ahí se lo llevaron y empezaron a amenazar para que abandonara el movimiento de huelga del STEUS.
Estos hechos fueron denunciados ante el agente del Ministerio Público y también se rindió un informe de los hechos en la asamblea general del STEUS, de tal forma que la agresión a Manzo Valencia fue tomada como una agresión al sindicato y a su movimiento de huelga.
Ante ello, los trabajadores decidieron continuar con el movimiento y al decir del secretario de organización del STEUS, Ignacio Solano Nevárez, el rector no tiene autoridad para pedir las instalaciones, porque en su opinión, es la Junta Local de Conciliación y Arbitraje es quien debe decidir sobre la legalidad de la huelga.
El caso de la agresión a Manzo Valencia representa una provocación, de querer asustar a los trabajadores y dejen de apoyar el movimiento.

El parte de la PEI

Por su parte, la Policía Especial Investigadora elaboró un informe de la agresión al trabajador universitario. La rapidez con que fue elaborado y el contenido de ese documento provocó el irritamiento de los trabajadores del STEUS.
El parte del PEI, elaborado ayer 20 de abril, reconoce que “el reportante causó heridas superficiales, no de gravedad, en diferentes partes de su cuerpo y son lesiones que tardan en sanar menos de 15 días”.
Y añade: “Resultados preliminares de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Estado de Sonora señalan que las heridas fueron provocadas por él mismo, en base a la dirección de las heridas y por el desgarre de vestimenta, además entre sus pertenencias fueron encontradas una tijera con las que se presume utilizó para provocarse él mismo las lesiones”.
La versión de la PEI provocó la irritación de los trabajadores del STEUS y ante ello, decidieron reforzar las guardias que tienen alrededor de la Universidad.
Ignacio Solano consideró que esto es una provocación que viene a enturbiar más el conflicto de huelga en la universidad.
Entre los posibles responsables de esta agresión, Solano Nevárez respondió: “El STEUS tiene tres frentes de ataque, uno que viene de las autoridades que lejos de ponerse a dialogar sobre el pliego petitorio, quiere judicializar los derechos de los trabajadores. El segundo frente de ataque contra el sindicato es el grupo de trabajadores del ex secretario del sindicato. Ellos se han dedicado a atacar a la nueva dirigencia sindical. Y el nuevo frente contra el sindicato lo abrió el Gobierno del Estado, desde que Roberto Rubial se adjudicó las funciones de la Dirección del Trabajo, hasta la actitud de la PEI con el parte que levantó del caso de Manzo Valencia.
Ese informe de la PEI, dijo, es muy raro y sospechoso, porque lejos de realizar una investigación de los sujetos que secuestraron al trabajador universitario, prácticamente lo acusó de ser el que se auto flageló.

Clases sin violencia

Por su parte, el grupo de estudiantes que reclaman el retorno de las clases y que se han manifestado desde el pasado lunes, dieron un comunicado donde consideran que las clases deben retornar pero sin violencia.
“Como estudiantes universitarios estamos indignados ante la tragedia que significa el apuñalamiento de José Manuel Manzo Valencia y de ninguna manera permitiremos que la presión que ejercimos sea tomada como excusa para utilizar la violencia”.

Se mantiene el plazo

En comunicado de prensa de la Universidad de Sonora, se informa que se mantiene el llamado a la dirigente Dorotea Razcón, a que entregue de manera inmediata las instalaciones de la Universidad.
Los ofrecimientos realizados al Steus se mantienen hasta mañana a las 6 de la tarde, e incluyen un 4.25 por ciento de incremento salarial, 1.2 por ciento de aumento en prestaciones, más un 1.6 adicional, además del último ofrecimiento de un bono para cada trabajador de 1,500 pesos por única ocasión, entre otros más.

Que se sienten a negociar


José Luis Jara

Un grupo de estudiantes se reunieron con el rector Pedro Ortega para exigirle que entre en negociaciones con el STEUS para que concluya la huelga en la Universidad de Sonora.
Miguel Luna, alumno de electrónica de esta casa de estudios, dijo que la postura de los estudiantes es que se sienten a negociar la solución del problema.
En esa reunión, el rector Pedro Ortega explicó a los alumnos las razones de las autoridades universitarias. Dijeron que la cerrazón es de parte del sindicato.
Los estudiantes invitaron al rector a un foro público que quieren realizar el próximo viernes, pero el rector dijo que él no se paraba en la plaza Emiliana de Zubeldía.
En este sentido, Miguel Luna dijo que el rector aceptó realizar una reunión pública con los estudiantes en un auditorio este viernes, pero con la condición de que no participe la dirigente del STEUS.
Ante ello, señaló que los estudiantes van a seguir con el movimiento, porque consideran que el conflicto se va a prolongar demasiado tiempo si se siguen por las vías que hasta ahora se han llevado las negociaciones.
La postura del rector se va a plantear en la asamblea que realicen este jueves, pero con la decisión de que van a seguir movilizándose hasta lograr que las partes del conflicto lleguen a un acuerdo.