José Luis Jara
Si el rector de la Universidad de Sonora esperaba que hoy a las seis de la tarde, el STEUS entregaría las instalaciones, sencillamente se va a quedar con las ganas porque los integrantes de este sindicato, que tiene en huelga a la casa e estudios desde el pasado 3 de abril, decidieron reforzar su movimiento debido a la agresión que sufrió el presidente de la comisión revisora, José Manuel Manzo Valencia.
El sábado pasado, Pedro Ortega advirtió al sindicato que “ha decidido sostener sus propuestas económicas, hasta la 18:00 horas de este 21 de abril”. Esta fue la respuesta que dieron luego de que el sindicato rechazó la propuesta que le hicieron para resolver el conflicto de huelga.
Sin embargo, este domingo, a eso de las 10 de la mañana, el presidente de la Comisión Revisora del sindicato, supuestamente fue secuestrado por un par de sujetos. Se trata de José Manuel Manzo Valencia, quien denunció que fue secuestrado y navajeado en un carro negro.
Los hechos ocurrieron momentos antes de que la comisión negociadora y el comité ejecutivo del STEUS se reunieran con el fin de preparar las propuestas que llevaría a la asamblea general que tenían planeada para las 12 horas de ayer.
Manzo Valencia quiso aprovechar el tiempo que faltaba para la reunión de la dirigencia sindical para ir a entregar la invitación a la asamblea general del STEUS. Y cuando caminaba por rumbo a las escuelas de medicina, por el bulevar Luis Donaldo Colosio, lo alcanzaron unos sujetos que le salieron al paso. Uno de ellos lo agarró del cuello y lo aventó al interior de un carro negro.
De ahí se lo llevaron y empezaron a amenazar para que abandonara el movimiento de huelga del STEUS.
Estos hechos fueron denunciados ante el agente del Ministerio Público y también se rindió un informe de los hechos en la asamblea general del STEUS, de tal forma que la agresión a Manzo Valencia fue tomada como una agresión al sindicato y a su movimiento de huelga.
Ante ello, los trabajadores decidieron continuar con el movimiento y al decir del secretario de organización del STEUS, Ignacio Solano Nevárez, el rector no tiene autoridad para pedir las instalaciones, porque en su opinión, es la Junta Local de Conciliación y Arbitraje es quien debe decidir sobre la legalidad de la huelga.
El caso de la agresión a Manzo Valencia representa una provocación, de querer asustar a los trabajadores y dejen de apoyar el movimiento.
El parte de la PEI
Por su parte, la Policía Especial Investigadora elaboró un informe de la agresión al trabajador universitario. La rapidez con que fue elaborado y el contenido de ese documento provocó el irritamiento de los trabajadores del STEUS.
El parte del PEI, elaborado ayer 20 de abril, reconoce que “el reportante causó heridas superficiales, no de gravedad, en diferentes partes de su cuerpo y son lesiones que tardan en sanar menos de 15 días”.
Y añade: “Resultados preliminares de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Estado de Sonora señalan que las heridas fueron provocadas por él mismo, en base a la dirección de las heridas y por el desgarre de vestimenta, además entre sus pertenencias fueron encontradas una tijera con las que se presume utilizó para provocarse él mismo las lesiones”.
La versión de la PEI provocó la irritación de los trabajadores del STEUS y ante ello, decidieron reforzar las guardias que tienen alrededor de la Universidad.
Ignacio Solano consideró que esto es una provocación que viene a enturbiar más el conflicto de huelga en la universidad.
Entre los posibles responsables de esta agresión, Solano Nevárez respondió: “El STEUS tiene tres frentes de ataque, uno que viene de las autoridades que lejos de ponerse a dialogar sobre el pliego petitorio, quiere judicializar los derechos de los trabajadores. El segundo frente de ataque contra el sindicato es el grupo de trabajadores del ex secretario del sindicato. Ellos se han dedicado a atacar a la nueva dirigencia sindical. Y el nuevo frente contra el sindicato lo abrió el Gobierno del Estado, desde que Roberto Rubial se adjudicó las funciones de la Dirección del Trabajo, hasta la actitud de la PEI con el parte que levantó del caso de Manzo Valencia.
Ese informe de la PEI, dijo, es muy raro y sospechoso, porque lejos de realizar una investigación de los sujetos que secuestraron al trabajador universitario, prácticamente lo acusó de ser el que se auto flageló.
Clases sin violencia
Por su parte, el grupo de estudiantes que reclaman el retorno de las clases y que se han manifestado desde el pasado lunes, dieron un comunicado donde consideran que las clases deben retornar pero sin violencia.
“Como estudiantes universitarios estamos indignados ante la tragedia que significa el apuñalamiento de José Manuel Manzo Valencia y de ninguna manera permitiremos que la presión que ejercimos sea tomada como excusa para utilizar la violencia”.
Se mantiene el plazo
En comunicado de prensa de la Universidad de Sonora, se informa que se mantiene el llamado a la dirigente Dorotea Razcón, a que entregue de manera inmediata las instalaciones de la Universidad.
Los ofrecimientos realizados al Steus se mantienen hasta mañana a las 6 de la tarde, e incluyen un 4.25 por ciento de incremento salarial, 1.2 por ciento de aumento en prestaciones, más un 1.6 adicional, además del último ofrecimiento de un bono para cada trabajador de 1,500 pesos por única ocasión, entre otros más.
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