
José Luis Jara
La huelga ya se respira en la Universidad de Sonora.
Ya van dos demostraciones de fuerza política que realizan los sindicatos universitarios, donde los tonos de los reclamos de los trabajadores, académicos y de empleados, se escucha bastante fuerte.
Una de las principales críticas que hicieron los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) y de Trabajadores y Empleados (STEUS), son los nulos resultados que ha obtenido el rector Pedro Ortega en sus gestiones en la Ciudad de México.
Sergio Barraza, dirigente del gremio de los académicos, contabilizó de memoria cuando menos 10 viajes del rector Pedro Ortega a México para gestionar recursos para que la Universidad pueda atender las revisiones salariales y contractuales.
Desde octubre del año pasado –abundó Barraza- Pedro Ortega se encuentra en gestiones. Pero lo raro es que después de tanto tiempo de andar gestionando, a las mesas de negociaciones que se tiene con los sindicatos, llega a ofrecer lo mismo que están ofreciendo en todas partes.
Es más, dijo, existen otras universidades que están en niveles menores que la de Sonora, donde los rectores han logrado gestionar recursos y ofrecer más allá que el tope establecido por la federación.
En las recientes pláticas que tuvieron la comisión negociadora donde participa el STAUS, los representantes de la casa de estudios ofrecieron un 1.2% de aumento más para cláusulas de monto fijo, lo que equivaldría para los maestros universitarios un aumento salarial globalizado de 5.45%. En términos descifrados, el 4.25% es por el aumento directo al salario y el 1.2% para prestaciones económicas.
Una cifra, que al decir del líder magisterial, es insuficiente porque no se recupera la pérdida del poder adquisitivo del salario de los profesores universitarios.
Pero sobre todo, afirma, existen varios sindicatos universitarios del país que han logrado hasta el doble de lo que ofrece Pedro Ortega a los maestros de la Universidad de Sonora.
Son casos como el de la Universidad de Veracruz que concedió un aumento globalizado del 7.5%, el sindicato de la Universidad de Hidalgo logró más del 10%.
Las gestiones del rector
Sergio Barraza manifestó que “el rector está en gestiones permanentes. Desde octubre del año pasado nos dicen que ha estado en viajes constantes a la ciudad de México, con la tarea de realizar gestiones para obtener recursos”.
Lo ilógico –abundó el líder de los maestros- es que después de cuatro meses y medio de gestiones el rector venga a decir lo mismo de siempre”.
En entrevista por separado, la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez confirmó que el rector se encuentra en constantes gestiones, pero que el resultado de todo eso es que “ha resultado un mal gestor”.
Sergio Barraza dijo que piensa que la Universidad va a ofrecer más. “Yo pensaría que no ponen todo sobre la mesa. Hay más, pero no dicen y lo único que están creando es incertidumbre. Si esa es la estrategia de negociación de las autoridades, es lamentable porque en la medida que no estén las cartas sobre la mesa, se pueden tomar decisiones en un ambiente enrarecido.
Precisamente en estos días, dijo el dirigente del STAUS, el rector Pedro Ortega se encuentra en otro de sus viajes a la ciudad de México.
-¿Cuántos lleva?
-No tengo el dato oficial, pero sí lleva más de 10 viajes a México. Desde que se empezó a elaborar el presupuesto de la Universidad para el 2008, donde se debe de sustentar legalmente los recursos para atender las revisiones salariales y de contrato colectivo de trabajo para ambos sindicatos.
La respuesta la amplió: “Entonces, todo lo que ha gastado el rector en viajes, viáticos ha sido en vano porque las autoridades vienen a decir lo mismo”.
En este sentido, dijo que ya pidió una audiencia con el rector, pero a la fecha no le han fijado la cita, porque Pedro Ortega se encuentra en otro de sus viajes a la Ciudad de México.
Rompe pláticas STEUS
Por acuerdo de asamblea general, los trabajadores del STEUS aprobaron romper las pláticas que venían sosteniendo con los comisionados de las autoridades universitarias.
Dorotea Razcón confirmó ese acuerdo bajo el argumento de que la universidad no ha hecho nuevo ofrecimiento.
Existen otras universidades que han ofrecido mejores propuestas a los sindicatos, a los que puede llegar la Universidad de Sonora.
Por ello, Dorotea Razcón consideró que la actitud del rector es de revanchismo político debido a las pasadas elecciones de dirigencia sindical, donde ella derrotó a Francisco Moreno Calles, el ex secretario general del sindicato que se mantuvo en la dirigencia por cerca de 30 años y ya tenía diseñada una manera de negociar, que ahora se da de topes en la presente revisión de salario y de contrato colectivo de trabajo.
Ignacio Solano, secretario de organización del STEUS, dice categórico: “El sindicato rompió las pláticas porque no ha habido nuevas propuestas de las autoridades universitarias. El ofrecimiento que ha hecho es de 4.25 por ciento de aumento salarial, donde incluyen prestaciones económicas”.
Por su parte, los trabajadores de la comisión revisora informaron que la demanda concreta del STEUS es el aumento salarial del 35%, despensa de mil 40 pesos mensuales, rezonificación del 3.5%, basifiacación de plazas y reparación de cláusulas violadas del contrato colectivo de trabajo.
Un polo de atracción
La solidaridad que han logrado los sindicatos universitarios se ha expresado en las últimas dos manifestaciones públicas. Son dos marchas que se han realizado donde se han expresado dirigentes de diferentes sectores sociales de Sonora: dirigentes sindicales, creadores, mineros de Cananea, del Frente Sindical Permanente, estudiantes y sobre todo por trabajadores de la Universidad de Sonora.
Un elemento que se puede sumar a este movimiento laboral, que ya mostró su presencia en la manifestación que convocaron el pasado miércoles, lo representan los ciudadanos y organizaciones que se formaron para defender el Parque Villa de Seris.
En ese movimiento ciudadano participan maestros que son agremiados al sindicato del personal académico. También existen empleados universitarios, afiliados al STEUS, que participan en ese movimiento social.
En medio del mitín político que celebraban frente a palacio, detrás de los oradores, se protagonizó un debate entre uno de los dirigentes del movimiento ciudadano que se formó para defender el Parque Villa de Seris, con los dirigentes de los sindicatos. Era Othoniel Gómez, uno de los dirigentes más activos en la defensa del parque Villa de Seris, quien solicitó a los dirigentes sindicales le permitieran el uso de la palabra.
Sin embargo, se presentó un obstáculo por parte del STEUS, porque tuvieron el temor de que los defensores del parque se lanzaran contra la secretaria general de este sindicato, Dorotea Razcón Gámez, por el voto que otorgó a favor del proyecto Musas como regidora en el Cabildo de Hermosillo.
Sin dar un paso atrás en su petición, Othoniel empezó a tener el respaldo de maestros, hasta que logró que le concedieran el micrófono. Convocó a una manifestación que ya se tenía programada ese mismo día pero a las dos de la tarde.
La tensión se relajó. Dorotea Razcón pidió que no se confundiera el movimiento universitario con su decisión personal en el Cabildo de Hermosillo. Y se abrieron algunas puertas para que estos movimientos se unieran de manera solidaria.
El compadre Calles
En el sindicato de trabajadores, STEUS, se vive un proceso de múltiples escenarios políticos: la unidad de un importante sector del sindicato en torno a la nueva dirigencia sindical encabezada por Dorotea Razcón Gámez; se mezcla en el caldo de cultivo la decisión de la dirigente sindical en torno al proyecto de Musas, como regidora del PRD.
Y un elemento que se metió al escenario del sindicalismo universitario es la decisión de un grupo de trabajadores, encabezados por el ex dirigente sindical Francisco Moreno Calles, de integrarse como asociación civil Corriente Rojinegra.
Ante ello, la dirigencia del sindicato y la comisión de vigilancia propusieron a la asamblea la expulsión de todo el grupo de Moreno Calles. La votación fue apabullante, más de 900 votos contra uno.
Ahora, Moreno Calles y la corriente rojinegra pide justicia para ellos. Denunciaron que se les aplicó un proceso de expulsión que no les dio oportunidad de defensa y que por ello se van a amparar en los tribunales laborales.