lunes, 11 de agosto de 2008

Sin condiciones para jubilarse en Unison


José Luis Jara

En la Universidad de Sonora existen 130 maestros que ya cumplieron 30 años trabajando. Todos ellos tienen las bases para jubilarse de la casa de estudios y abrir la cancha para las nuevas generaciones de académicos.
Sin embargo, los trabajadores académicos no han dado el paso de la jubilación en la Unison, porque consideran que no existen las condiciones favorables para ello. Y prefieren seguir trabajando y esperar a que mejoren las condiciones.
Sergio Barraza, secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora, sacó a relucir esa información, luego de informar que ayer firmaron el convenio para que se cumplan los acuerdos que tuvieron, STAUS y Universidad, en la revisión salarial que celebraron el 3 de abril.
Este documentó se depositó ayer mismo en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, para iniciar el proceso formal del cumplimiento de los acuerdos que llevaron a conjurar la huelga por parte de los maestros universitarios.
En términos generales, Sergio Barraza dijo que los acuerdos concretos son: el aumento salarial del 4.25%, el aumento del 1.2% en prestaciones de monto fijo, estímulos para maestro de asignatura, el incremento a la póliza de gastos para servicios médicos mayores, la formación de un fondo de estímulo a la jubilación y el proceso de regularización de plazas de maestros que ya tienen más de 10 años de trabajar para diferentes escuelas de la Universidad.
El caso de los maestros jubilados, el problema se presenta en 130 casos de maestros que ya tienen más de 30 años trabajando para la Universidad.
Barraza dijo que este grupo de maestros no han tenido las condiciones favorables para jubilarse. Por ello, en esta revisión se acordó formar una comisión que impulse un plan de jubilación, el cual estará basado en un fondo de estímulo para la jubilación.
La política que se aplicará, dijo, será para darles preferencia a los profesores que muestren más dificultad para cumplir con su trabajo.
De acuerdo al convenio, la universidad y el sindicato tienen hasta 10 días hábiles para instalar la comisión mixta. Y aunque sólo tienen recursos de 3 millones de pesos, con el cual es imposible resolver el problema general, consideró de viable iniciar con este trabajo, antes de que se convierta en un problema sin solución.
De acuerdo a este convenio, abundó el dirigente sindical, entre el sindicato y las autoridades universitarias se acordó un plan para regularizar el problema de los maestros que tienen más de diez años trabajando para la institución.
Este programa de regularización –abundó- ya inició en la casa de estudios, pero todavía faltarán entre cien y 150 profesores que requieren solución a este problema.
Otro de los aspectos que celebró Sergio Barraza es que se reconoció que la reforma al Estatuto del Personal Académico de la universidad, debe ser bilateral, un acuerdo entre el sindicato y las autoridades universitarias.
En este rubro, se estableció un plazo para realizar una amplia consulta, donde se establezcan los compromisos y las propuestas que se presentarán al Colegio Académico de la Universidad.
También se acordó proponerle a las autoridades del ISSSTESON reiniciar las pláticas para que este instituto ofrezca buen servicio a los derechohabientes universitarios.

Por fin, luz al final del túnel


Acepta STEUS ofrecimiento, pero con 100% de salarios caídos


José Luis Jara

Por fin, después de 19 días de dimes y diretes sobre si es legal o ilegal la huelga del STEUS en la Universidad de Sonora, ayer iniciaron las negociaciones entre las autoridades de esta casa de estudios y la dirigencia sindical, con lo que se empieza a ver luz al final del túnel y, con ello, nace la esperanza de que el conflicto laboral llegue pronto a su conclusión.
Desde la mañana de ayer, extraoficialmente se informó que la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez, se reunió con el rector Pedro Ortega y presumiblemente con el secretario de gobierno Roberto Rubial Astiazarán.
En esa reunión, se dijo, las autoridades universitarias hicieron un ofrecimiento de otorgar 4.2% de aumento salarial e integran los demás ofrecimientos en prestaciones, a la despensa, con lo que los trabajadores universitarios obtendrían un aumento de 4.4% para su despensa.
Sólo que en esa propuesta, las autoridades universitarias supuestamente ofrecieron el 50% de los salarios caídos.
Este punto se llevó a discusión a la asamblea permanente que tiene el STEUS, donde el acuerdo al que se llegó fue el de supuestamente aceptar todos esos ofrecimientos pero que se les entregue el 100% de los salarios caídos y el sindicato levantaría la huelga.
La asamblea concluyó poco antes de las tres de la tarde. La posibilidad de llegar a un acuerdo, devolvió las esperanzas por encontrar la solución.
Dorotea Razcón dijo que este acuerdo de la asamblea se les presentaría a las autoridades universitarias. Para ello, dijo, iniciaría la búsqueda del contacto con el rector de la casa de estudios.
Sin embargo, hasta el cierre de edición, no se habían dado a conocer los resultados de esa negociación.
En tanto, las guardias del STEUS en la Universidad se mantienen en sus puestos, se reforzó la vigilancia.

Acepta rector dialogar

Por otra parte, los maestros universitarios agrupados en el STAUS y estudiantes de la casa de estudios acordaron convocar al rector de la Universidad, Pedro Ortega y a la secretaria general del STEUS, Dorotea Razcón a un encuentro con los estudiantes.
Al decir de Sergio Barraza, del STAUS, existe buen ánimo del rector para presentarse a dialogar con el STEUS, los maestros y estudiantes en una reunión a celebrarse hoy.
Sergio Barraza dijo que el rector se comunicó con él para decirle que aceptó la invitación y que estaría en la mesa de diálogo a la hora que se le indique.

Rechazan estudiantes violencia

La huelga en la Universidad de Sonora ha provocado diferentes reacciones, entre las que se encuentra una invitación que se está haciendo a través de Internet, donde se plantea a los estudiantes realizar una protesta, como tomar calles, para exigir el fin del conflicto.
Ante ello, el grupo de estudiantes que se encuentra en plantón en la Plaza Emiliana de Zubeldía dejaron clara su postura: “Nuestra postura es de imparcialidad y reiteramos nuestro rechazo a cualquier acción violenta proveniente de quien sea. Por la gravedad del conflicto consideramos importante la responsabilidad en las declaraciones emitidas por parte de las autoridades y medios de comunicación, ya que generan un clima de incertidumbre que puede desencadenar actos lamentables”.
Los alumnos informaron que “seguiremos en el plantón hasta que lo consideremos necesario y al mismo tiempo realizaremos actividades culturales, como brigadas de salud, proyección de películas, asesorías, exposiciones y lo que la comunidad estudiantil desee aportar para enriquecer este movimiento”.

Se unen maestros y estudiantes


José Luis Jara

Maestros y estudiantes universitarios decidieron unir esfuerzos para ofrecerse como intermediadotes en el conflicto de huelga de la Universidad de Sonora.
El secretario general del STAUS, Sergio Barraza, se reunió con los alumnos que demandan el regreso a clases pero sin violencia. Entre ellos acordaron unirse a los maestros de la casa de estudios, y llamar a las partes en el conflicto para que resuelvan el problema a través del diálogo, no el enfrentamiento ni la provocación.
Sergio Barraza consideró que el rector debe priorizar el diálogo con el STEUS, porque con advertencias y ultimátum se va a polarizar el conflicto.
Los alumnos de la universidad se reunieron con el dirigente del STAUS, para impulsar la propuesta de servir de puentes o mediadores del conflicto.
“Buscamos establecer las condiciones para que funcione una mesa de negociación conformada por las partes en el conflicto”, señaló.
Obviamente, dijo, los maestros y estudiantes tienen claro que se requiere la voluntad de las partes para que puedan intervenir a nivel de mediadores. No es a la fuerza, únicamente los maestros retomaron la propuesta de los estudiantes para ofrecerse como mediadores para regresar a clases sin necesidad de violencia.
Sergio Barraza le entregó ayer a Dorotea Razcón un cheque por alrededor de 70 mil pesos para apoyar el movimiento de huelga. “Esto lo hacemos en un marco solidario y porque consideramos que son justas las demandas laborales”.
Ello no se opone al ofrecimiento de los maestros a ser mediadores en el conflicto. Como universitarios debemos mostrar madurez porque si la huelga se prolonga demasiado, perdemos todos, pierde la universidad, pierde el sindicato y pierden los estudiantes.
El ambiente de huelga en la universidad se vivió ayer como la tensa calma que se genera después de una jornada de mareas altas. Después de que STEUS rechazó entregar las instalaciones cuando venció el plazo que dieron las autoridades universitarias, todos esperaron una reacción de las autoridades. Como en el juego de ajedrez, donde los jugadores alternan las movidas de sus piezas.

Detienen a trabajador


José Luis Jara

José Manuel Manzo se encuentra indignado.
Fue secuestrado el pasado sábado por dos desconocidos, quienes lo golpearon, lo navajearon después de que fue levantada por fuera de la Universidad de Sonora.
Después de eso, interpuso una denuncia ante la agencia de ministerio público, para que la Policía Estatal Investigadora se pusiera a trabajar en su caso, pero el tiro le salió por la culata.
Lejos de que estos agentes policíacos indagaran los hechos, le indagaron a Manzo sus antecedentes y le sacaron a flote unos antecedentes penales.
Más que todo, por eso se encontraba indignado, porque a su decir, la PEI trató de ponerlo ante la opinión pública como un delincuente, cuando en realidad se trata del secuestro de un líder sindical, presidente de la Comisión Revisora y trabajador universitario.
“No soy delincuente, sólo estamos en lucha y con eso nos quieren intimidar”.
En entrevista que se le hizo a Manzo, consideró que el rector Pedro Ortega es el culpable de este atentado, porque él se encuentra en actitud provocadora. Se niega a dialogar con el STEUS y alienta a una corriente de trabajadores apegada a sus intereses.
Indignado en la entrevista, José Manuel Manzo mostró una constancia de la Procuraduría General de Justicia del Estado. En ella se hace constar “que habiéndose realizado una búsqueda minuciosa en los archivos nominales y banco de datos automatizados no se encontraron consignaciones, procesos o sentencias relacionadas con la persona de nombre: C. Manzo Valencia José Manuel”.
Esta constancia de no antecedentes penales está firmada por el doctor Noé Muñoz Navarro, que firma como Director General de Servicios Periciales y tiene el folio 110102.
Con este documento, Manzó Valencia consideró que quedan aclaradas las dudas. Lo sospechoso de este asunto, dijo, es la prontitud con que actuó la PEI de contra de un dirigente social.
De 46 años, Manzo Valencia tiene laborando en la Universidad de Sonora, por más de 26 años. Siempre se le consideró como uno de los más críticos del ex dirigente del STEUS. Ha recibido amenazas en otras ocasiones porque sus observaciones incomodaron a la ex dirigencia sindical.
Él no cree que la agresión venga de entre los trabajadores universitarios, sino de fuera, porque le advirtieron que si no paraban la huelga, seguía la secretaria general del STEUS, Dorotea Razcón.

Peligro de prolongación de huelga


José Luis Jara


Más de 200 alumnos de la Universidad de Sonora se congregaron en la Plaza Emiliana de Zubeldía para exigir el regreso a clases en esta casa de estudios.
Ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue hasta el 8 de mayo, los alumnos acordaron reforzar la convocatoria a los estudiantes. Este jueves se volverán a reunir en la Plaza Zubeldía para exigirle al rector y al STEUS se pongan de acuerdo para resolver el conflicto de huelga.
Para ello es necesario que el rector Pedro Ortega y la dirigencia del STEUS, se pongan de acuerdo en el pliego petitorio para que se levante la huelga, que tiene paralizada a la institución por 13 días.
Las pérdidas han sido considerables. Para los estudiantes se encuentra el peligro la pérdida del semestre.
Se reunieron alumnos de las diferentes carreras, bajo el interés de exigir a las partes que tengan la capacidad de ponerse de acuerdo.
A la reunión habían invitado al rector Pedro Ortega y a la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez, para que se reunieran con los estudiantes con el espíritu de buscar una salida inmediata a la huelga en la casa de estudios.
Desde que unos alumnos improvisaban un lugar para conectar un par de bocinas caseras, les llegó el rumor de que el Juzgado Primero de Distrito había declarado ilegal la huelga del STEUS.
De esta instancia, se esperaba en esos momentos un resultado sobre el amparo que interpuso el STEUS contra la Junta Local de Conciliación y Arbitraje porque esta dependencia resolvió “archivar” el expediente del emplazamiento a huelga.
Eran las 10 de la mañana cuando iniciaron la reunión. El termómetro advertía desde esa hora que el calor iba a ser una constante mientras estuviera el sol firme. Eran 26 grados centígrados. Empezaba el calorcito como empezaba a llegar alumnos de las diferentes carreras.

¿Quién tiene el teléfono del rector?

La reunión inició y la pregunta que se hizo fue ¿Dónde está el rector y Dorotea?
A ellos habían invitado para que hablaran directamente con los estudiantes. Pero ninguno se presentó y los rumores empezaron a correr.
Háblenle por teléfono, dijo una muchacha. ¿Quién tiene el teléfono del rector?
El micrófono se dejó abierto, para que se expresara el que quisiera hacerlo. Un estudiante de medicina lamentó que con esta huelga, no sólo el semestre corre el riesgo de perder, sino también el año que debe ofrecer en su servicio al concluir la carrera.
Se propuso ahí mismo que se recogieran firmas para respaldar una carta que dirigirían al rector de la Universidad y a la dirigente del STEUS. Otros empezaron a radicalizar las posturas y sugirieron que se tomara las calles, que se interrumpiera el tráfico de la calle Rosales y Luis Encinas. “Tomemos las calles hasta que se presenten aquí”, grito.
Otros demandaron una manifestación. Todos dijeron que sí y se lanzaron a tomar las calles.
En eso, otro alumno universitario soltó un borrego, con el que se fueron con la finta: “Pedro Ortega y Dorotea Razcón están en el juzgado”. No la pensaron mucho, reaccionaron espontáneamente y decidieron irse al juzgado. En el trayecto, los alumnos se fueron gritando consignas y firmando una carta que les entregarían a estos dos personajes.
Las consignas que corearon los alumnos marcaron el compás de la manifestación. “Unison escucha, tus hijos están en la lucha”; “STEUS, rector queremos solución”.
Tomaron por la calle Rosales y dieron vuelta rumbo al juzgado. Al llegar a palacio de gobierno, un alumno grito con un megáfono: “Gritemos para que nos escuche el gobernador”. Y de inmediato se subió el volumen de las consignas: “Queremos clases, queremos clases, queremos clases…”
La manifestación siguió hasta el Poder Judicial de la Federación, porque ahí se encuentra la oficina del Juzgado Primero de Distrito. Los alumnos llegaron con la idea de que el rector y Dorotea Razcón ahí se encontraba. Pero al querer entrar al edificio de los juzgados federales, los vigilantes les impidieron el paso, hasta que los alumnos lograron negociar que entrara una comisión. Una comisión que fue a perder el tiempo, dijeron unos alumnos, porque a final de cuentas ni se encontraba el rector y la dirigente del STEUS, ni les permitieron ver el expediente del conflicto laboral.
“Patrás los filders”, dijo otro. Y todos, sin que nadie aplicara su plan fuga, regresaron en manifestación a la Plaza Emiliana de Zubeldía.
El calor ya andaba en los 36 grados, los alumnos decidieron ir a la Universidad para entregarle la carta a Dorotea Razcón. Ahí mismo, la dirigente sindical los invitó a reunirse en el Teatro Emiliana de Zubeldía. Ahí les informó del punto de vista del STEUS y les entregó el expediente del emplazamiento a huelga.
Los alumnos le dijeron que respetaban sus demandas, pero subrayaron que el interés de ellos es que lleguen a un acuerdo y se solucione el conflicto laboral. Ellos quieren clases y le demandaron que se sentara a negociar. Lo mismo, dijeron, demandaron al rector, pero a Pedro Ortega no lo pudieron ver.

La huelga sigue

En tanto, la secretaria general del STEUS, informó que celebraron una asamblea general donde analizaron los resultados del Juez Primero de Distrito y un oficio que les envió el rector Pedro Ortega mediante el cual les plantea que entreguen las instalaciones.
De acuerdo al oficio del rector, el juez dictó la resolución en la que supuestamente negó la suspensión definitiva de los actos reclamados por el sindicato, consistente en el archivo del expediente de huelga y el requerimiento para que los trabajadores regrese a clases.
Dorotea Razcón dijo que el acuerdo sindical es que el rector no es un tribunal, ni juez para exigir las instalaciones.
Al decir de la líder sindical “todo vuelve a quedar como estaba” en este conflicto laboral, porque el juez no otorgó suspensión definitiva, porque la Universidad Perdió la oportunidad de interponer el recurso de inexistencia de huelga. Al no haber esta demanda, el juez no dio la suspensión definitiva y el caso sigue “como estaba”. Hasta el 8 de mayo se celebrará una audiencia constitucional donde se resolvería en definitiva el caso.
Los trabajadores decidieron seguir en la huelga y dejaron claro que una propuesta razonable para iniciar la negociación es el caso de la despensa y la rezonificación salarial.

El tiro por la culata


José Luis Jara


Si el rector de la Universidad de Sonora esperaba que hoy a las seis de la tarde, el STEUS entregaría las instalaciones, sencillamente se va a quedar con las ganas porque los integrantes de este sindicato, que tiene en huelga a la casa e estudios desde el pasado 3 de abril, decidieron reforzar su movimiento debido a la agresión que sufrió el presidente de la comisión revisora, José Manuel Manzo Valencia.
El sábado pasado, Pedro Ortega advirtió al sindicato que “ha decidido sostener sus propuestas económicas, hasta la 18:00 horas de este 21 de abril”. Esta fue la respuesta que dieron luego de que el sindicato rechazó la propuesta que le hicieron para resolver el conflicto de huelga.
Sin embargo, este domingo, a eso de las 10 de la mañana, el presidente de la Comisión Revisora del sindicato, supuestamente fue secuestrado por un par de sujetos. Se trata de José Manuel Manzo Valencia, quien denunció que fue secuestrado y navajeado en un carro negro.
Los hechos ocurrieron momentos antes de que la comisión negociadora y el comité ejecutivo del STEUS se reunieran con el fin de preparar las propuestas que llevaría a la asamblea general que tenían planeada para las 12 horas de ayer.
Manzo Valencia quiso aprovechar el tiempo que faltaba para la reunión de la dirigencia sindical para ir a entregar la invitación a la asamblea general del STEUS. Y cuando caminaba por rumbo a las escuelas de medicina, por el bulevar Luis Donaldo Colosio, lo alcanzaron unos sujetos que le salieron al paso. Uno de ellos lo agarró del cuello y lo aventó al interior de un carro negro.
De ahí se lo llevaron y empezaron a amenazar para que abandonara el movimiento de huelga del STEUS.
Estos hechos fueron denunciados ante el agente del Ministerio Público y también se rindió un informe de los hechos en la asamblea general del STEUS, de tal forma que la agresión a Manzo Valencia fue tomada como una agresión al sindicato y a su movimiento de huelga.
Ante ello, los trabajadores decidieron continuar con el movimiento y al decir del secretario de organización del STEUS, Ignacio Solano Nevárez, el rector no tiene autoridad para pedir las instalaciones, porque en su opinión, es la Junta Local de Conciliación y Arbitraje es quien debe decidir sobre la legalidad de la huelga.
El caso de la agresión a Manzo Valencia representa una provocación, de querer asustar a los trabajadores y dejen de apoyar el movimiento.

El parte de la PEI

Por su parte, la Policía Especial Investigadora elaboró un informe de la agresión al trabajador universitario. La rapidez con que fue elaborado y el contenido de ese documento provocó el irritamiento de los trabajadores del STEUS.
El parte del PEI, elaborado ayer 20 de abril, reconoce que “el reportante causó heridas superficiales, no de gravedad, en diferentes partes de su cuerpo y son lesiones que tardan en sanar menos de 15 días”.
Y añade: “Resultados preliminares de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Estado de Sonora señalan que las heridas fueron provocadas por él mismo, en base a la dirección de las heridas y por el desgarre de vestimenta, además entre sus pertenencias fueron encontradas una tijera con las que se presume utilizó para provocarse él mismo las lesiones”.
La versión de la PEI provocó la irritación de los trabajadores del STEUS y ante ello, decidieron reforzar las guardias que tienen alrededor de la Universidad.
Ignacio Solano consideró que esto es una provocación que viene a enturbiar más el conflicto de huelga en la universidad.
Entre los posibles responsables de esta agresión, Solano Nevárez respondió: “El STEUS tiene tres frentes de ataque, uno que viene de las autoridades que lejos de ponerse a dialogar sobre el pliego petitorio, quiere judicializar los derechos de los trabajadores. El segundo frente de ataque contra el sindicato es el grupo de trabajadores del ex secretario del sindicato. Ellos se han dedicado a atacar a la nueva dirigencia sindical. Y el nuevo frente contra el sindicato lo abrió el Gobierno del Estado, desde que Roberto Rubial se adjudicó las funciones de la Dirección del Trabajo, hasta la actitud de la PEI con el parte que levantó del caso de Manzo Valencia.
Ese informe de la PEI, dijo, es muy raro y sospechoso, porque lejos de realizar una investigación de los sujetos que secuestraron al trabajador universitario, prácticamente lo acusó de ser el que se auto flageló.

Clases sin violencia

Por su parte, el grupo de estudiantes que reclaman el retorno de las clases y que se han manifestado desde el pasado lunes, dieron un comunicado donde consideran que las clases deben retornar pero sin violencia.
“Como estudiantes universitarios estamos indignados ante la tragedia que significa el apuñalamiento de José Manuel Manzo Valencia y de ninguna manera permitiremos que la presión que ejercimos sea tomada como excusa para utilizar la violencia”.

Se mantiene el plazo

En comunicado de prensa de la Universidad de Sonora, se informa que se mantiene el llamado a la dirigente Dorotea Razcón, a que entregue de manera inmediata las instalaciones de la Universidad.
Los ofrecimientos realizados al Steus se mantienen hasta mañana a las 6 de la tarde, e incluyen un 4.25 por ciento de incremento salarial, 1.2 por ciento de aumento en prestaciones, más un 1.6 adicional, además del último ofrecimiento de un bono para cada trabajador de 1,500 pesos por única ocasión, entre otros más.

Que se sienten a negociar


José Luis Jara

Un grupo de estudiantes se reunieron con el rector Pedro Ortega para exigirle que entre en negociaciones con el STEUS para que concluya la huelga en la Universidad de Sonora.
Miguel Luna, alumno de electrónica de esta casa de estudios, dijo que la postura de los estudiantes es que se sienten a negociar la solución del problema.
En esa reunión, el rector Pedro Ortega explicó a los alumnos las razones de las autoridades universitarias. Dijeron que la cerrazón es de parte del sindicato.
Los estudiantes invitaron al rector a un foro público que quieren realizar el próximo viernes, pero el rector dijo que él no se paraba en la plaza Emiliana de Zubeldía.
En este sentido, Miguel Luna dijo que el rector aceptó realizar una reunión pública con los estudiantes en un auditorio este viernes, pero con la condición de que no participe la dirigente del STEUS.
Ante ello, señaló que los estudiantes van a seguir con el movimiento, porque consideran que el conflicto se va a prolongar demasiado tiempo si se siguen por las vías que hasta ahora se han llevado las negociaciones.
La postura del rector se va a plantear en la asamblea que realicen este jueves, pero con la decisión de que van a seguir movilizándose hasta lograr que las partes del conflicto lleguen a un acuerdo.

domingo, 10 de agosto de 2008

Lagrimas, risas e intereses políticos


José Luis Jara

La huelga de la universidad es todo un drama de lagrimas y risas, envuelto de historias protagonizadas en lo oscurito. Mire Usted: El rector se cree el Germán Larrea de la Unison porque con sus recursos jurídicos contra el STEUS, la huelga se va a prolongar el tiempo que quiera el patrón. El rector se encuentra en el grupo político de Jorge Luis Ibarra, del Partido Acción Nacional y aspirante clandestino a la gubernatura de Sonora, si se lo permite memo padrés. Es decir, el rector no obedece al gobernador y la cosa es clara porque el principal perjudicado en este conflicto es el gobernador. Por el lado sindical, la Dorotea es de la tribu de los diablos del PRD, es la tribu que tiene la interlocución entre el PRD y el gober precioso. Es la tribu que no quiere protestar para no incomodar al (des)honorable ejecutivo del estado. Votó el PSP, votó el proyecto Musas, pero sí estalla huelga en la universidad. A este coctel se suma el de los estudiantes. Primero, las autoridades utilizaron a estudiantes consejeros para que azuzaran a los alumnos en contra de la huelga del STEUS. Pero el tiro le salió por la culata, porque esos dizque líderes no aguantaron la presión de la raza y optaron por abandonar la causa. Ahora, la chispa estudiantil se encendió pero la brújula que traen estos chavos se encuentra tan desorientada que fácilmente pueden caer en los juegos que les manden con los dados cargados... ¿estaremos descubriendo el hilo negro?

Estudiantes emplazan a sindicato y autoridades


José Luis Jara

Alumnos de la Universidad de Sonora convocaron al rector Pedro Ortega y a la dirigente del STEUS para que se pongan a dialogar y resuelvan el conflicto de huelga que vive la institución.
En el momento que los alumnos, encabezados por Carolina Levario de Ciencias de la Comunicación, le hicieron la invitación al encuentro que están convocando mañana, Dorotea Razcón aceptó la invitación, aseguró su asistencia y le mandó un mensaje a Pedro Ortega en el sentido de que debe aceptar la invitación de los estudiantes para iniciar el diálogo en lo fundamental: sobre la demanda salarial y la despensa.
La alumna dijo que desde la reunión que sostuvieron ayer, acordaron convocar a una reunión mañana miércoles a las 10 de la mañana en la Plaza Emiliana de Zubeldía. Se nombraron diferentes comisiones para difundir la invitación y llegaron a la Universidad para invitar a Dorotea Razcón a que asista a la reunión. De la misma forma, dijeron, se la van hacer al rector Pedro Ortega
Carolina Levario dijo que la invitación fundamental es a los estudiantes de la Universidad de Sonora. “Queremos ser mediadores para solucionar este conflicto, porque el daño que se está haciendo a la institución es tan grave como la posible pérdida del semestre”.
La intención de los alumnos, dijo, es llamar a las partes para que inicien el diálogo. Las dos partes son universitarias y se confía en que asuman con madurez la situación.
La huelga tiene 12 días en la Universidad y existe seriamente el riesgo los alumnos pierdan el semestre. Urge que el rector y la dirigente del STEUS se pongan a dialogar para salvar el semestre, concluyó.

Las pautas de la universidad en la historia


José Luis Jara

Cada vez la Universidad de Sonora marca pautas en la vida sonorense.
Una de ellas ha sido el famoso movimiento de 1967, que se conjugó con las elecciones de gobernador del Estado y provocó un movimiento social que todavía se mantiene vivo. En 1976 el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS) marcó el inicio de los sindicatos independientes con política de charro de las centrales oficiales
Ambos, en diferentes contextos, marcaron una etapa importante en la vida política de la entidad. Cada uno provocó una reacción de los grupos de poder para tratar de imponerse en esos procesos conflictivos.
En 1967 se utilizó la famosa ola verde contra el movimiento social. En 1976, las autoridades universitarias de entonces (Alfonso Castellanos, rector) emplearon los grupos de choque para golpear al sindicato universitario y al movimiento social que generó.
Y aunque parezca imperceptible, ayer ocurrió otro suceso que seguramente marcará el inicio de otra etapa relacionada con las políticas públicas y gubernamentales hacia los movimientos sociales y laborales: El uso de estudiantes para tratar de generar la fobia contra el movimiento sindical del STEUS.
Alrededor de las diez de la mañana de ayer se dieron cita más de cien alumnos que se convocaron a través del Internet. Utilizaron los contactos en los mensajeros y en el directorio de los correos electrónico para “correr la voz” de la convocatoria al mitin que programaron.
Improvisaron cartulinas con la clara exigencia a las autoridades universitarias y el sindicato, para que se pusieran de acuerdo y levantar la huelga.
Recorrieron por fuera a la Universidad gritando consignas. Le entregaron una carta a la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón, donde le externan la preocupación que existe entre los estudiantes porque se podría perder el semestre, lo cual afectaría a gran parte de la sociedad sonorense.
En esa carta, que también fue entregada a las autoridades universitarias y al dirigente del sindicato de los maestros, los alumnos le solicitaron al STEUS “que tomen una medida para que podamos reanudar nuestras clases, tomando en cuenta que el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora no se encuentra en conflicto legalmente, por lo que pedimos su apoyo para retomar clases en nuestra Alma Mater”.
Los alumnos le dicen a la dirigente del STAUS que ella les externó que “por su parte no habría inconveniente en regresar las instalaciones, siempre y cuando los profesores aceptaran darnos clases y que las negociaciones siguieran su proceso.
Ante ello, la dirigente del STEUS, consideró positivo la manifestación de los estudiantes y los convocó a que fueran mediadores efectivos para que el rector Pedro Ortega decidiera sentarse a negociar. Pero los aclaró que ella no puede comprometerse a permitir que la apertura de salones, porque tiene sus implicaciones legales que afectarían al movimiento de huelga.
La dirigente expresó que la Universidad se encuentra paralizada porque el rector no quiere hablar con los trabajadores, porque prefirió seguir por la jurídica, cerrando las posibilidades de llegar a un acuerdo satisfactorio para las partes.
Denunció que la estrategia seguida por las autoridades pone en peligro de que la huelga se prolongue hasta el mes de mayo.
Al concluir la manifestación, el grupo de alumnos realizó una breve reunión donde se pusieron de acuerdo para convocar a otra manifestación mañana miércoles a las 10 de la mañana en la Plaza Emiliana de Zubeldía.
Para algunos de los alumnos que acudieron a la cita les pareció raro el actuar de los alumnos que convocaron a la manifestación.
Nos quieren jugar el dedo con la boca, le dijo una de ellas después de que uno de los alumnos convocantes, rebeló que ya tenían una semana reuniéndose con las autoridades universitarias, entre ellas el rector Pedro Ortega.
Incluso, dijo que ayer mismo ya tenían pactada una cita con el rector Pedro Ortega. Y esa cita se celebró después de esta reunión.
La alumna –de Ciencias de la Comunicación- le volvió a decir: “Nos quieren jugar el dedo en la boca, porque ustedes dijeron que la exigencia es para las dos partes y en realidad vienes de reunirte con el rector”.
Diferentes alumnos se sumaron al cuestionamiento y empezaron a exigir a los que asumieron la dirección del movimiento, que no ocultaran las cosas.
Fue cuando los alumnos dijeron que eran consejeros estudiantiles, que al decir de algunos maestros del STAUS, son alumnos que son manipulados por los jefes de departamentos, a cambio de becas y viajes de estudio, de tal suerte que ahora los utilizan contra el movimiento sindical.
La discusión entre los alumnos estuvo a punto de desbordarse, cuando uno de ellos se pronunció por la unidad. Dijo “horita no nos conviene pelear entre nosotros, vamos a exigirle a las dos partes que se pongan de acuerdo para levantar la huelga”.
Mientras tanto, los inspectores del Juzgado de Distrito realizaron un trabajo ocular sobre la huelga, cuyo informe será utilizado por el juez para dictaminar sobre el amparo que interpuso el STEUS contra la Junta de Conciliación y Arbitraje por haber resuelto archivar el emplazamiento a huelga en la Universidad.

Se organizan estudiantes


José Luis Jara


Un grupo de estudiantes se dieron cita en la Universidad de Sonora y realizaron una manifestación con el fin de exigir al rector Pedro Ortega y a los dirigentes del STEUS a que llegue un acuerdo para levantar la huelga que tiene paralizada a la institución desde el pasado 3 de abril.
Informaron que hoy a las tres de la tarde se reunirían con las autoridades universitarias.
Los organizadores del movimiento, que algunos alumnos los señalaron de estar manipulados por las autoridades universitarias, señalaron que la exigencia es para las dos partes del conflicto, para que lleguen a un acuerdo para que las clases vuelvan a la casa de estudios.
Convocaron a los demás alumnos para que el próximo miércoles para reunirse en la Plaza Emiliana de Zubeldía y realizar otra manifestación para volver a exigir a las partes a llegar a un acuerdo.
Los alumnos realizaron una manifestación por alrededor de la Universidad. Entre los organziadores del movimiento estudiantil se encuentran alumnos de la Escuela de Contabilidad y Administración y medicina, como Carlos Brunet de Medicina, Oswaldo Gutiérrez y Alberto Cibrian de la ECA.

¿Hasta cuando el paro?


Se organizan estudiantes de la universidad

José Luis Jara


La huelga en la Universidad de Sonora entró en su octavo día y se encuentra en un enredo jurídico que amenaza con prolongar el conflicto hasta el mes de mayo.
Alumnos de diferentes carreras han acudido a solicitar información sobre el avance en el conflicto y, sobre todo, a preguntar ¿hasta cuándo va a durar el paro de labores?
La respuesta de los trabajadores del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Sonora, que estalló la huelga el pasado 3 de abril, es “hasta que quiera el rector”.
Mientras tanto, otro grupo de alumnos llegó a pedir permiso para que los trabajadores en huelga les permitieran tomarse la fotografía de graduación. La dirigente del sindicato STEUS, Dorotea Razcón aprobó la solicitud de los alumnos después de un señalamiento: “Nosotros estamos del lado de los estudiantes, si las puertas de la Universidad están cerradas es por culpa del rector Pedro Ortega”.
Dorotea Razcón y los integrantes de la comisión negociadora del STEUS acudieron ayer al llamado que les hizo el rector Pedro Ortega a sentarse a dialogar.
Explicó que desde ayer mismo le respondieron a las autoridades y le propusieron una reunión para ayer a las nueve de la mañana.
De acuerdo a la versión de la dirigente sindical, Pedro Ortega no se paró a la cita, a pesar de que él fue el que hizo el llamado. Por parte de las autoridades universitarias, acudieron el Secretario General Administrativo, Arturo Ojeda, el director de Recursos Humanos, Javier Parra Vergara y el subdirector de esta dependencia, Carlos Galindo.
La respuesta de ellos, fue que el rector no aceptó asistir a la plática, informó la dirigente.
Dijo que contrario al espíritu del comunicado de prensa que enviaron, que habla de una disposición a dialogar del rector, los representantes de la casa de estudios le exigieron a los representantes sindicales que entregaran las instalaciones porque la huelga era inexistente.
“Esa fue nuestra fue nuestra sorpresa, que Pedro Ortega tenga un discurso con los medios de comunicación, pero en la mesa de negociación no se para y sus representantes sostienen un discurso de hostigamiento”.
Por su parte, en un comunicado de la Dirección de Comunicación de la Universidad, dice que “a pesar de las limitaciones del presupuesto aprobado por los gobiernos estatal y federal, la Universidad de Sonora reiteró al Sindicato de Trabajadores y Empleados (Steus) la propuesta del 4.25 por ciento de incremento al tabulador vigente”.
La dirigente del STEUS confirmó que los representantes de las autoridades llegaron con la misma postura en la última plática que sostuvieron las partes en conflicto, antes de que estallara la huelga.
Ante esa postura, el sindicato le reiteró la decisión de la asamblea de rechazar esa propuesta desde que acordaron estallar la huelga.
De acuerdo al boletín de prensa de la institución, Pedro Ortega mantiene el ofrecimiento de aumentar el salario en 4.25 por ciento e “igualmente se mantiene el 1.2 por ciento de incremento para las cláusulas de monto fijo, la basificación de 70 plazas y un ofrecimiento extraordinario de un 1.6 por ciento adicional que los sindicalizados podrían asignarlo directamente al rubro de despensa si así lo consideran conveniente”.
A decir del STEUS, rechazaron esa propuesta porque es la misma que hicieron cuando los trabajadores votaron estalla la huelga, porque el ofrecimiento era insuficiente”.
-¿Cuál es la clave para levantar la huelga?- se le preguntó a Dorotea Razcón.
-El punto de la despensa y la rezonificación de los salarios de los trabajadores, igual como lo tienen los trabajadores académicos de la universidad.
-¿Y el aumento salarial del 4.2%?
-Sí, pero que acepten nivelar la despensa y la rezonificación.

Una trampa legal y el tiempo pasan.

Ignacio Solano, secretario de organización del STEUS, explicó el punto en que se encuentra atorado el conflicto universitario.
Desde que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje resolvió “archivar” el expediente de la demanda de emplazamiento a huelga, el sindicato se amparó ante el Juez Primero de Distrito, después de que nos constituimos en huelga a las 5 de la tarde del 3 de abril”.
El juez concede el amparo e inició un proceso de revisión.
En este contexto, desde anteayer se realizó una “audiencia incidental”, donde los abogados del sindicato acudieron para interponer un “incidente de revisión”, es decir una revisión ocular, con el objetivo de que el juez corrobore la existencia de la huelga.
De tal suerte que el lunes próximo, a las 12:45 horas, un actuario del Juzgado Primero de Distrito realizará esa inspección ocular.
En esta contexto, Ignacio Solano resaltó que los abogados de la Universidad cometieron un error: de no solicitar la inexistencia de la huelga, porque no aprovecharon interponer ese recurso dentro de las 72 horas, contadas a partir de que se estallo el paro de labores.
Explicó que un día después de la inspección, se tendrá una audiencia para que el juez defina si da la protección o rechaza el amparo que interpuso el sindicato.
Si el fallo del juez perjudica al STEUS, sus abogados van a solicitar un recurso de revisión, que prolongaría el conflicto una semana más y amenazaría con llegar hasta el mes de mayo.

Círculo vicioso

Ignacio Solano dijo: El rector giró un oficio nos invitó a dialogar. Nosotros respondimos inmediatamente y pusimos la cita para hoy (ayer) a las nueve de la mañana porque Pedro Ortega convocó a reanudar el diálogo. Pero la sorpresa que tuvimos que los representantes de las autoridades nos dijeron que el rector no aceptó la invitación a dialogar”.
Por las autoridades universitarias, acudieron el secretario general administrativo, Arturo Ojeda, el director y subdirector de recursos humanos, Javier Parra y Carlos Galindo, quienes ratificaron la propuesta que hizo la universidad el pasado 1 de abril.
Desde esa fecha, no ha habido pláticas donde las partes se sienten a negociar las demandas laborales. Se han perdido ocho días en que alrededor de 30 mil alumnos han perdido clases, donde la discusión de las partes en conflictos se ha centrado en los vericuetos jurídicos, en lugar de abordar las negociaciones de las demandas laborales para avanzar en la solución del problema y concluya el paro de labores en la casa de estudios.

Los conflictos curriculares de la Unison


José Luis Jara

La Universidad de Sonora no sólo tiene problemas económico y en sus relaciones laborales. También existen serios conflictos en su propuesta medular, en sus planes de estudio que tienen que ver con la formación de profesionales capaces de interactuar con la realidad.
Esta es una de las funciones sustantivas de las instituciones de educación superior, y tiene que ver con los planes curriculares o de estudio de las carreras que ofrece.
Sobre este punto se acudió con un especialista en la materia, el maestro Rodolfo Díaz Castañeda, profesor de la escuela de Ciencias de la Comunicación.
Tiene publicaciones donde propone como sistema el método de enseñar investigando. Y una de las críticas fundamentales que hace al actual plan curricular de la Universidad de Sonora es que se aleja del principio universal de la educación: la libertad de cátedra, que afecta a la libertad de expresión y al espíritu de la libertad en el conocimiento.
La entrevista fue en su cubículo. Sus respuestas a las preguntas, fueron más que didácticas e inició el punto con un señalamiento a la casa de estudios sonorense: “con el pretexto del cambio institucional, no se le debe sofocar al docente en los espacios ganados porque se genera cada vez más cruel el fenómeno que se denomina Malestar Docente”.
Al hablar del nivel académico de la institución, el maestro recordó casos lamentables, como el experimento que pretendió realizar el especialista Pablo Latapí en 1967. Recién llegaba de Europa, donde se especializó en el tema educativo, impulsó un plan que se basaba en una visión de articular la estructura curricular de manera interdisciplinaria y transdisicplinaria.
“Pero por razones políticas sonorenses, ese Plan Latapí abortó”, lamentó, porque si se hubiera aplicado ese plan piloto, hubiera sido un hecho importante para Sonora y el país.
Esta idea se cristalizó en el sexenio de Luis Echeverría cuando inauguró la Universidad Autónoma Metropolitana y se impulsó en Sonora hasta 1991 de una manera deficiente, con la famosa Ley 4 que actualmente rige a la Universidad de Sonora.
La idea de aplicar esa visión interdisciplinaria y transdisiciplinaria se contempló en esa ley, pero no se dio sustento de aplicación de una visión descentralizada y bajo el ejercicio de libertad de cátedra.
Hasta hace unos semestres, la Universidad puso en marcha los nuevos planes curriculares, que a decir de los maestros, fue un duro golpe a la calidad académica de la institución y al derecho laboral de un buen número de maestros.
Díaz Castañeda consideró que en la Unison existe un modelo corporativista, donde predomina la una aberrante burocracia, que crece cada vez más desproporcionada en función del personal académico. Es una burocracia que tiene un discurso pseudo pedagógico, con una tendencia a la devaluación del valor del trabajo académico.
El plan curricular que rige en la universidad –abundó- tienen el problema que se hicieron apresuradamente, olvidando lo más importante en las universidades: los consensos entre los maestros y los investigadores.
Lejos de ello se aplicó un sistema de calificación donde el maestro tiene que responder a los intereses de la burocracia para poder promoverse.
Bajo este sistema, en la universidad los maestros se ven sometidos al constante escrutinio de una burocracia aberrante, que se aprovecha del poder para castigar y hostigar al docente porque les faltó el respeto o por cualquier resentimiento personal o laboral que se genere en la vida cotidiana.
Esta situación –explicó Castañeda- se ha generado en nuestra casa de estudios el fenómeno del malestar docente que se manifiesta en varios niveles.
Primero, en el nivel de la comunidad docente se fomentan competencias desleales y una lucha por alcanzar el reconocimiento o mérito académico a costa del trabajo a costa del trabajo académico con el resto de la comunidad.
Entre el personal académico se fomenta la lucha por la apropiación privada de información en lugar de buscar la divulgación de las ideas, porque prevalece el interés de la certificación del mérito que otorga esa burocracia absurda.
Te traen en vueltas por puntitos, papelitos para lograr las llamadas tortibecas.
-¿El origen de todo ello? Se le preguntó.
-Está allá arriba, dijo señalando con el dedo rumbo a rectoría.
-¿Pero el rector informa seguido de los iso 9000 que se ganan en diferentes departamentos?
-Es triste –respondió Díaz Castañeda- que la visión de estructura curricular se pretendan evaluar con medidas y criterios mercantilistas, propios como las evaluaciones de los isos que anuncia.
Detrás de esas evaluaciones –abundó- se encuentra una política neoliberal de organizaciones mundiales que no se encuentran en las Naciones Unidas, que lejos de evaluar la educación con libertad de cátedra aplican sistemas de evaluación en base a resultados materiales que desplazan los trabajos de generación y divulgación del conocimiento.
-Dígamelo con un ejemplo…
-El caso de las tortibecas, respondió. Son fondos exentos de impuestos que se integran al salario nominal del maestro. Y para que los profesores puedan acceder a ellos, tienen que competir de manera desleal, porque estas prestaciones sólo se entregan de acuerdo a los intereses de la burocracia, no de la academia.
Al momento de tocar estos puntos, el maestro Díaz Castañeda sacó una cuenta: ya está entrando e la universidad la generación del neoliberalismo, los que han vivido las pseudos reformas educativas de México. Esas pseudos reformas ya están en la Universidad de Sonora con las últimas reformas curriculares.
Luego dijo irónicamente: “Ya está en la Universidad esa generación del 90. Aquí están para aprender a aprehender, a ser falso, de tal suerte que cuando lleguen a ser dirigentes ya van a tener asimiladas la doble moral, la no solidaridad con los compañeros. Ya van a saber que para llegar al poder tienen que desplazar a su compañero”.

La junta archiva el expediente


José Luis Jara

Aun cuando la Junta Local de Conciliación y Arbitraje decidió archivar el emplazamiento a huelga del STEUS, los trabajadores universitarios decidieron paralizar la Universidad de Sonora y enfrentar este litigio con un amparo que interpondrían ante la instancia laboral.
Dorotea Razcón Gámez, secretaria general del STEUS, aseveró que si la universidad y el gobierno del estado quieren dar una respuesta política a las demandas laborales del sindicato, los trabajadores se encuentran unidos y decididos a defender sus derechos, como es la huelga que decidieron estallar, con una votación abrumadora.
El argumento de la Junta de Conciliación y Arbitraje para archivar el emplazamiento, se basa en un recurso que interpusieron las autoridades universitarias alegando que no reconocen la personalidad jurídica de la instancia que emplazó a huelga.
A decir de la dirigencia sindical, todos los trámites se llevaron de acuerdo a lo que marca la ley y el contrato colectivo de trabajo.
El acuerdo de emplazar a huelga fue tomado por la asamblea general del sindicato y por el congreso que anualmente celebra esta organización.
Dorotea Razcón informó que ayer mismo interpondrían un recurso de amparo, en el que se impugnará la resolución de la Junta de Conciliación y Arbitraje.
Consideró que esa resolución de la junta es de carácter político, como la respuesta que le ha dado al sindicato de trabajadores de la universidad Tecnológica de Hermosillo, la represión que viven los mineros de Cananea. Y en este sentido, dijo que existe la suficiente fortaleza y unidad de los trabajadores del STEUS para enfrentar esta medida de tipo política.
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora resolvió no estallar la huelga, debido a que 735 maestros votaron por la no huelga, contra 520 que apoyaron realizar el paro de labores.
En un recorrido que realizaron los dirigentes del STEUS para verificar que todas las puertas de acceso a la casa de estudios quedaran cerradas, se unieron a este movimiento los dirigentes del sindicato de trabajadores de la Universidad Tecnológica de Hermosillo y otras organizaciones sindicales.
Por su parte, el dirigente del gremio de los maestros universitarios, Sergio Barraza Félix informó que hoy se reunirá el Consejo General de Delegados para determinar las formas y estrategias de ofrecer el apoyo al STEUS.

La inexistencia de la huelga


José Luis Jara


Un rumor corrió fuerte ayer en la Universidad de Sonora, en el sentido de que la Junta de Conciliación y Arbitraje había determinado aceptar la petición de las autoridades de esta casa de estudios, de no aceptar la personalidad jurídica de los nuevos dirigentes sindicales, que emplazaron a huelga al alma mater el próximo 3 de abril.
Ignacio Solano, secretario de organización del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora, confirmó que las autoridades universitarias solicitaron a la dirección del trabajo no reconocer la personalidad jurídica de Dorotea Razcón como dirigente del STEUS y a Sergio Barraza, como dirigente del Sindicato de Trabajadores Académicos.
El rumor corrió que los abogados de esta casa de estudios festejaron desde antier esa supuesta resolución de la Junta de Conciliación y Arbitraje. Dorotea dijo: “a nosotros no nos han notificado nada”.
Sin embargo, se dijo que la JCA entregaría esa resolución ayer por la tarde-noche. “Nosotros cumplimos con todos los requisitos legales y si la junta quiere aventurarse con esa posición, a todas luces será una resolución apegada a intereses políticos. Si es así, pues aquí estamos los trabajadores universitarios dispuestos a dar la lucha.
La entrevista con los dirigentes sindicales del STEUS fue durante un plantón que protagonizaron ayer de las 9 a 11 de la mañana. En ese acto, convocaron a un paro general de labores el próximo lunes.
Se reúne el STAUS hoy
Por su parte, el secretario general del STAUS, Sergio Barraza convocó extraordinariamente a rueda de prensa, ante la información de que supuestamente la Junta de Conciliación y Arbitraje resolvió la petición de la Universidad en el sentido de desconocer la personalidad jurídica de los nuevos dirigentes sindicales.
Dijo que ayer se reunió con el rector Pedro Ortega a quien le planteó esa preocupación, “porque no se vale que mientras se pronuncia por el diálogo y por otra parte nos quiere desconocer la personalidad jurídica”.
Le solicitó que se desistieran de esa estrategia, porque lejos de ayudar a una sana negociación, enturbia el ambiente de pre huelga.
La respuesta del rector a esta petición fue en el sentido de que empeñaba su palabra de que ese recurso no iba a proceder, puntualizó el dirigente del STAUS.
Los representantes de este sindicato se reunieron ayer con las autoridades universitarias, donde al decir de Barraza, en la que se lograron avances parciales en aspectos secundarios, porque en las demandas principales no hemos llegado a un acuerdo.
Denunció que en la Universidad existen situaciones críticas, como es el caso de la seguridad en el empleo. Denunció que parte de este problema se manifiesta en la existencia de alrededor de 200 maestros que tienen el derecho a jubilación desde hace 10 años, pero que no lo han hecho porque la casa de estudios no tiene las condiciones económicas para sostener ese proceso.
Existen problemas en el punto del Estatuto del Personal Académico, donde se encuentran maestros que han presentado toda la documentación para su promoción laboral pero que se encuentran obstaculizados en la Dirección de Recursos Humanos.
Habló del caso de 30 maestros que tienen antigüedades hasta de más de 10 años que fueron desprogramados injustamente.
De acuerdo a una evaluación del dirigente sindical, los ofrecimientos que ha dado a conocer el rector a la opinión pública son insuficientes, porque en el punto del aumento salarial existen otras universidades, con menos prestigio que la de Sonora, que ofrecieron un aumento considerable, en relación del ofrecimiento de las autoridades universitarias sonorenses.
“Nosotros estamos convencidos, que la Universidad de Sonora puede conseguir más recursos, debido al prestigio que tiene ante las dependencias federales”, señaló Barraza.

Vámonos a la huelga: STEUS


José Luis Jara

El Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora decidió por abrumadora mayoría colocar las banderas rojinegras en esta casa de estudios, después de que los agremiados decidieron rechazar los ofrecimientos que hicieron las autoridades universitarias.
Al cierre de esta edición, los trabajadores del STEUS habían votado por el sí a la huelga mil 82 contra 142 por el no. Mientras que en el Sindicato de Trabajadores Académicos, la votación concluyó a las 13:30 horas bajo el siguiente resultado: 735 votos por el no a la huelga contra 735 por el sí.
De esta manera, el STEUS colocará las banderas rojinegras a las cinco de la tarde.
En tanto, las autoridades universitarias decidieron cerrar todas las oficinas mucho antes de conocer el resultado oficial de la votación. A todas las puertas les colocó una calcomanía con el sello de la casa de estudios.
Después de dar a conocer el resultado parcial de las votaciones, donde era evidente que el sí a la huelga era irreversible, Dorotea Razcón del STEUS expresó que entre los trabajadores universitarios existe mucho repudio a las acciones de las autoridades universitarias, porque en ningún momento ofreció alternativas serias para los empleados sindicalizados.
El hecho de que los maestros de la universidad no se fueran a la huelga, no representa que el movimiento del STEUS vaya a sufrir alguna debilidad, sino al contrario. Saben que se tiene el apoyo de los trabajadores académicos y que cada sindicato es libre de decidir sobre su pliego petitorio.
Mientras se desarrollaba la votación del STEUS, trabajadores afiliados a la corriente rojinegra repartieron un volante donde llamaban a votar por el no a la huelga. Sin embargo, afiliados al STEUS recogieron esos volantes y los quemaron en la explanada del Museo y Biblioteca.
Este es un rechazo rotundo a los planes de las autoridades universitarias, quienes utilizaron a este grupo de trabajadores para dividir al gremio y evitar el entallamiento de la huelg.
Desde las ocho de la mañana, ambos sindicatos iniciaron sus respectivas asambleas y para las 14:30 horas, el resultado era abrumador en el sindicato STEUS por el sí a la huelga.
Al cierre de esta edición, en el STEUS faltaba por contabilizar una urna, cuyos resultados no afectaban el sí a la huelga porque se manifestó de manera abrumadora a favor de el paro de labores.

Se respira la huelga en la Unison


José Luis Jara

La huelga ya se respira en la Universidad de Sonora.
Ya van dos demostraciones de fuerza política que realizan los sindicatos universitarios, donde los tonos de los reclamos de los trabajadores, académicos y de empleados, se escucha bastante fuerte.
Una de las principales críticas que hicieron los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) y de Trabajadores y Empleados (STEUS), son los nulos resultados que ha obtenido el rector Pedro Ortega en sus gestiones en la Ciudad de México.
Sergio Barraza, dirigente del gremio de los académicos, contabilizó de memoria cuando menos 10 viajes del rector Pedro Ortega a México para gestionar recursos para que la Universidad pueda atender las revisiones salariales y contractuales.
Desde octubre del año pasado –abundó Barraza- Pedro Ortega se encuentra en gestiones. Pero lo raro es que después de tanto tiempo de andar gestionando, a las mesas de negociaciones que se tiene con los sindicatos, llega a ofrecer lo mismo que están ofreciendo en todas partes.
Es más, dijo, existen otras universidades que están en niveles menores que la de Sonora, donde los rectores han logrado gestionar recursos y ofrecer más allá que el tope establecido por la federación.
En las recientes pláticas que tuvieron la comisión negociadora donde participa el STAUS, los representantes de la casa de estudios ofrecieron un 1.2% de aumento más para cláusulas de monto fijo, lo que equivaldría para los maestros universitarios un aumento salarial globalizado de 5.45%. En términos descifrados, el 4.25% es por el aumento directo al salario y el 1.2% para prestaciones económicas.
Una cifra, que al decir del líder magisterial, es insuficiente porque no se recupera la pérdida del poder adquisitivo del salario de los profesores universitarios.
Pero sobre todo, afirma, existen varios sindicatos universitarios del país que han logrado hasta el doble de lo que ofrece Pedro Ortega a los maestros de la Universidad de Sonora.
Son casos como el de la Universidad de Veracruz que concedió un aumento globalizado del 7.5%, el sindicato de la Universidad de Hidalgo logró más del 10%.

Las gestiones del rector

Sergio Barraza manifestó que “el rector está en gestiones permanentes. Desde octubre del año pasado nos dicen que ha estado en viajes constantes a la ciudad de México, con la tarea de realizar gestiones para obtener recursos”.
Lo ilógico –abundó el líder de los maestros- es que después de cuatro meses y medio de gestiones el rector venga a decir lo mismo de siempre”.
En entrevista por separado, la dirigente del STEUS, Dorotea Razcón Gámez confirmó que el rector se encuentra en constantes gestiones, pero que el resultado de todo eso es que “ha resultado un mal gestor”.
Sergio Barraza dijo que piensa que la Universidad va a ofrecer más. “Yo pensaría que no ponen todo sobre la mesa. Hay más, pero no dicen y lo único que están creando es incertidumbre. Si esa es la estrategia de negociación de las autoridades, es lamentable porque en la medida que no estén las cartas sobre la mesa, se pueden tomar decisiones en un ambiente enrarecido.
Precisamente en estos días, dijo el dirigente del STAUS, el rector Pedro Ortega se encuentra en otro de sus viajes a la ciudad de México.
-¿Cuántos lleva?
-No tengo el dato oficial, pero sí lleva más de 10 viajes a México. Desde que se empezó a elaborar el presupuesto de la Universidad para el 2008, donde se debe de sustentar legalmente los recursos para atender las revisiones salariales y de contrato colectivo de trabajo para ambos sindicatos.
La respuesta la amplió: “Entonces, todo lo que ha gastado el rector en viajes, viáticos ha sido en vano porque las autoridades vienen a decir lo mismo”.
En este sentido, dijo que ya pidió una audiencia con el rector, pero a la fecha no le han fijado la cita, porque Pedro Ortega se encuentra en otro de sus viajes a la Ciudad de México.

Rompe pláticas STEUS

Por acuerdo de asamblea general, los trabajadores del STEUS aprobaron romper las pláticas que venían sosteniendo con los comisionados de las autoridades universitarias.
Dorotea Razcón confirmó ese acuerdo bajo el argumento de que la universidad no ha hecho nuevo ofrecimiento.
Existen otras universidades que han ofrecido mejores propuestas a los sindicatos, a los que puede llegar la Universidad de Sonora.
Por ello, Dorotea Razcón consideró que la actitud del rector es de revanchismo político debido a las pasadas elecciones de dirigencia sindical, donde ella derrotó a Francisco Moreno Calles, el ex secretario general del sindicato que se mantuvo en la dirigencia por cerca de 30 años y ya tenía diseñada una manera de negociar, que ahora se da de topes en la presente revisión de salario y de contrato colectivo de trabajo.
Ignacio Solano, secretario de organización del STEUS, dice categórico: “El sindicato rompió las pláticas porque no ha habido nuevas propuestas de las autoridades universitarias. El ofrecimiento que ha hecho es de 4.25 por ciento de aumento salarial, donde incluyen prestaciones económicas”.
Por su parte, los trabajadores de la comisión revisora informaron que la demanda concreta del STEUS es el aumento salarial del 35%, despensa de mil 40 pesos mensuales, rezonificación del 3.5%, basifiacación de plazas y reparación de cláusulas violadas del contrato colectivo de trabajo.

Un polo de atracción

La solidaridad que han logrado los sindicatos universitarios se ha expresado en las últimas dos manifestaciones públicas. Son dos marchas que se han realizado donde se han expresado dirigentes de diferentes sectores sociales de Sonora: dirigentes sindicales, creadores, mineros de Cananea, del Frente Sindical Permanente, estudiantes y sobre todo por trabajadores de la Universidad de Sonora.
Un elemento que se puede sumar a este movimiento laboral, que ya mostró su presencia en la manifestación que convocaron el pasado miércoles, lo representan los ciudadanos y organizaciones que se formaron para defender el Parque Villa de Seris.
En ese movimiento ciudadano participan maestros que son agremiados al sindicato del personal académico. También existen empleados universitarios, afiliados al STEUS, que participan en ese movimiento social.
En medio del mitín político que celebraban frente a palacio, detrás de los oradores, se protagonizó un debate entre uno de los dirigentes del movimiento ciudadano que se formó para defender el Parque Villa de Seris, con los dirigentes de los sindicatos. Era Othoniel Gómez, uno de los dirigentes más activos en la defensa del parque Villa de Seris, quien solicitó a los dirigentes sindicales le permitieran el uso de la palabra.
Sin embargo, se presentó un obstáculo por parte del STEUS, porque tuvieron el temor de que los defensores del parque se lanzaran contra la secretaria general de este sindicato, Dorotea Razcón Gámez, por el voto que otorgó a favor del proyecto Musas como regidora en el Cabildo de Hermosillo.
Sin dar un paso atrás en su petición, Othoniel empezó a tener el respaldo de maestros, hasta que logró que le concedieran el micrófono. Convocó a una manifestación que ya se tenía programada ese mismo día pero a las dos de la tarde.
La tensión se relajó. Dorotea Razcón pidió que no se confundiera el movimiento universitario con su decisión personal en el Cabildo de Hermosillo. Y se abrieron algunas puertas para que estos movimientos se unieran de manera solidaria.

El compadre Calles

En el sindicato de trabajadores, STEUS, se vive un proceso de múltiples escenarios políticos: la unidad de un importante sector del sindicato en torno a la nueva dirigencia sindical encabezada por Dorotea Razcón Gámez; se mezcla en el caldo de cultivo la decisión de la dirigente sindical en torno al proyecto de Musas, como regidora del PRD.
Y un elemento que se metió al escenario del sindicalismo universitario es la decisión de un grupo de trabajadores, encabezados por el ex dirigente sindical Francisco Moreno Calles, de integrarse como asociación civil Corriente Rojinegra.
Ante ello, la dirigencia del sindicato y la comisión de vigilancia propusieron a la asamblea la expulsión de todo el grupo de Moreno Calles. La votación fue apabullante, más de 900 votos contra uno.
Ahora, Moreno Calles y la corriente rojinegra pide justicia para ellos. Denunciaron que se les aplicó un proceso de expulsión que no les dio oportunidad de defensa y que por ello se van a amparar en los tribunales laborales.

Tiros de calentamiento


José Luis Jara Las autoridades de la Universidad de Sonora ofrecieron un aumento salarial del 4.5 por ciento a los maestros del Sindicato de Trabajadores Académicos de la institución. Ello ocurrió en la primera reunión que sostuvo la comisión negociadora que se formó a raíz de que el sindicato entregó el pliego petitorio y emplazó a huelga a la casa de estudios para el 3 de abril, el mismo día que emplazo el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la UniSon. En entrevista, el dirigente del STAUS, Sergio Barraza dijo que esa propuesta es insuficiente. Es la misma que está ofreciendo el Gobierno Federal a todas las universidades del país y consideramos que las autoridades de la Universidad de Sonora puede ofrecer otras opciones. Los representantes del personal académico, dijo, entregaron el pliego petitorio que contiene una primera relación de violaciones al contrato colectivo de trabajo, en la que se encuentran 21 cláusulas no respetadas por las autoridades. Entre ellas, el maestro Barraza destacó un programa de regularización de maestros donde se refuerce a la comisión mixta académica con un área técnica para establecer un programa e regularización para los departamentos donde exista este pendiente. Demandan que se de trámite a las promociones de los académicos en el Estatuto del Personal Académico. Asimismo, señalan el servicio del ISSSTESON porque “persiste el mal servicio médico a los trabajadores académicos de la Unidad Regional Sur”. Y demandan que se construyan módulos del ISSSTESON en el campo universitario de las unidades regionales sur y norte de la universidad. Para ello, quedaron en solicitar una reunión con el directo del ISSSTESON. Existen violaciones a las cláusulas que hablan de la vivienda para los maestros y plantean la necesidad de hasta hablar con el alcalde, porque el problema se refiera a la regularización e algunos terrenos donde existen casas de los maestros. Esta fue la primera reunión entre STAUS y autoridades universitarias. Al decir del dirigente sindical, observaron mucha reserva en las autoridades. Reserva porque todavía no tratan de establecer propuestas claras. Hubo avances mínimos. Por ello, dijo que el sindicato de los maestros ha decidido emprender algunas acciones, para fortalecer la presión a las autoridades. Se encuentran realizando una labor de información a la comunidad universitaria sobre el posible entallamiento a huelga en la universidad. Realizan un ciclo de conferencias sobre sus demandas, van a proyectar la cinta de “Los últimos zapatistas”. El 5 o 6 de marzo planean realizar una caminata por la salud, la cual será una manifestación para demandar mejores condiciones de salud, se amplíe el módulo del ISSSTESON en el campus universitario. Y, dijo al finalizar, se encuentran algunas manifestaciones públicas que se van a emprender conjuntamente entre el sindicato de maestros y el de trabajadores y empleados.